Consideraciones sobre el lavado de ropa en granjas
La ropa sucia se lava en casa… y también en las granjas de cerdos.
El manejo adecuado de las prendas que usamos dentro de la granja es clave para la bioseguridad, la seguridad laboral y la imagen de la empresa. A veces, ciertas rutinas que damos por hechas pueden optimizarse y marcar una gran diferencia.
Uno de los principios básicos de la bioseguridad es que toda persona que ingrese debe dejar su ropa y calzado de calle en el área sucia del vestidor, bañarse y utilizar ropa y calzado exclusivos de la granja. Aunque este protocolo es ampliamente conocido, en la práctica surgen retos: disponibilidad de prendas, calidad, frecuencia de reposición y manejo de la limpieza.
La ropa debe formar parte del sistema de seguridad e higiene industrial y de la cultura organizacional. Esto implica que sea cómoda, ergonómica, segura, durable, adecuada para las condiciones de trabajo y que proteja al personal frente a los productos y agentes presentes en la granja. También se deben considerar accesorios como chamarras, sudaderas, gorras, guantes, lentes, rodilleras y demás equipo de protección personal.
¿Qué pasa si no contamos con ropa adecuada o su limpieza es deficiente?
1. Ambiente laboral
Contar con ropa limpia, suficiente, en buen estado y de la talla correcta contribuye al bienestar y motivación del personal. Cuando esto no ocurre, puede impactar la satisfacción y el rendimiento en el trabajo.
2. Seguridad e higiene en el trabajo
El tipo de tela, el calzado y los accesorios deben estar alineados a las actividades que se realizan. Esto ayuda a reducir accidentes, prevenir lesiones y agilizar las labores.
3. Bioseguridad
Si no se dispone de prendas adecuadas y suficientes, es más probable que el personal utilice ropa y accesorios externos, lo que puede poner en riesgo los protocolos sanitarios. En zonas con alta densidad porcina, esto incrementa la probabilidad de introducir patógenos como PED o PRRS.
4. Cultura laboral
Cuando se permite el ingreso de elementos no autorizados por necesidad o costumbre, se normaliza una práctica que debilita los protocolos, y con el tiempo se asume como algo habitual, incluso si está relacionado con problemas recurrentes de salud animal.
5. Imagen
La primera impresión de una granja se genera en el vestidor: instalaciones limpias, toallas en buen estado, ropa disponible y organizada. Estos detalles proyectan profesionalismo ante empleados, visitantes y auditores.
Recomendaciones clave
Incluir el costo de la ropa y su reposición como parte del sistema de bioseguridad.
- Sustituir prendas y toallas aproximadamente cada tres meses.
- Usar materiales de calidad, con colores y logos que refuercen la identidad de la empresa.
- Proporcionar al menos tres cambios completos de ropa interior y exterior por persona.
- Personalizar prendas y toallas para evitar confusiones o intercambios.
- Incluir ropa interior (calcetas, camisetas, calzones/pantaletas y brasieres) y exterior (overol, pantalón, camisa o playera), más el equipo de protección personal.
Lavado y desinfección de la ropa
Para optimizar el manejo de las prendas en la granja:
• Involucrar al personal en el cuidado y lavado de su propia ropa.
• Mantener siempre las prendas en el área limpia, evitando que crucen al área sucia.
• Contar con un espacio específico para el lavado, con lavadora y secadora en buen estado.
• Lavar la ropa diariamente, siguiendo ciclos y cargas recomendadas.
• Separar la ropa por tipo: toallas, ropa interior y prendas exteriores.
• Usar desinfectante junto con el jabón para eliminar patógenos y mejorar el olor.
• Secar completamente para evitar humedad y hongos.
• Dar mantenimiento periódico a los equipos y tener un plan de respaldo.
• Mantener áreas separadas para ropa limpia y ropa sucia, asegurando que la primera esté bien doblada y etiquetada.
Porcitip: La ropa de granja y el equipo de protección personal no son un gasto, sino una inversión en bioseguridad, seguridad laboral y satisfacción del personal. Implementar un manejo adecuado de estos elementos trae beneficios que superan ampliamente su costo.
“Lo difícil es hacerlo fácil.”

